martes, 3 de junio de 2008

PRESIDENTA DEL BANCO MUNDIAL DE MUJERES EN ESPAÑA

La mujer que presentamos en esta imagen es INGER BERGGREN. Aparece en esta bitácora tanto por la singularidad de la institución que preside como por su propia trayectoria vital. Además supone la posibilidad de ofrecer información a mujeres interesadas en obtener financiación a proyectos mercantiles.

No es fácil encontrar un banco que únicamente preste sus servicios a las mujeres y, menos aún, que lo haga de manera gratuita. Sin embargo existe y se halla aquí, en nuestro país. La delegación en España del Banco Mundial de la Mujer (BMM), creada en 1989, se dedica a facilitar la concesión de créditos a las trabajadoras y a gestionar sus inversiones, entre otros muchos trámites financieros. Inger , su presidenta, llegó de Suecia en 1986 y cambió su puesto de trabajo en el departamento de relaciones internacionales de los sindicatos suecos por la creación de una oficina de este banco para mujeres. Berggren defiende la naturaleza de una entidad de estas características porque considera que la mayor parte de los bancos están pensados para los hombres. En Suecia la mayoría de las mujeres ya trabajaban fuera de casa cuando ella llegó a España -hace ya 18 años- y que por este motivo pensó que era una buena idea promover una sede del BMM en nuestro país, donde trabajaban fuera de casa muy pocas mujeres. "Buscamos clientas para otros bancos y evitamos que la desesperación lleve a que soliciten créditos cuyo coste posterior sea demasiado alto", explica. "No podemos pagar las deudas de las mujeres pero sí evitar que se endeuden".
Aparte de la gestión de créditos, anualmente celebran la Feria de la Mujer Emprendedora con charlas, coloquios y reuniones donde se ponen en común las propuestas y los servicios que ofrecen nuestras 'mujeres empresarias'.
Otra novedad que han introducido son las casas de comercio. Son tiendas donde venden productos artesanales elaborados por mujeres en sus países de origen. Después de que las mujeres trabajan en ellos durante dos meses, se analiza la relación-precio de los diferentes artículos y posteriormente elaboran un informe en el que les indican dónde se pueden comercializar y cómo pueden mejorar y sacar adelante sus productos. En España han puesto en marcha seis casas de comercio -todas cofinanciadas por la UE- dos en Madrid, Málaga, Segovia y Gijón. Acaban de inaugurar una en Marrakech.
La gran dificultad a la que se enfrenta este banco ahora es encontrar mujeres emprendedoras con proyectos realmente viables. En general, hay pocas ideas y las que les ofrecen ya están demasiado explotadas y no tienen cabida en un mercado saturado en todos los sentidos, sobre todo a la hora de abrir pequeños comercios.
Lo que mejor funcionan son las pastelerías, chocolaterías y negocios de ese tipo, ya sea a través de servicios de catering o como locales independientes, regentados por mujeres inmigrantes.
El secreto está en que ofrecen productos típicos de sus países de origen. Los ingredientes, los dulces y la forma de prepararlos son distintos y, por tanto, suponen una novedad para la mayor parte de la sociedad española.
"Hemos creado más de 3.000 empresas en casi 20 años" es la consecuencia de la gestión del banco.