jueves, 30 de octubre de 2008

LA ALMERÍA DE LAS MUJERES ENLUTADAS


En el diario LA VOZ DE ALMERÍA, de hoy jueves día 30 aparece un interesante artículo de EDUARDO D. VICENTE, que rescata una tradición ya casi olvidada pero que se ejerció con asiduidad hasta hace apenas 30 años.
En este artículo Eduardo nos recuerda como curiosidad como en 1967 el actor norteaméricano John Phillip Law vino a rodar a nuestra ciudad la película "De hombre a hombre" y escribió en sus memorias que le dejó una honda impresión la imagen de "mujeres enlutadas hasta el cuello" que caminaban por el Paseo como si acudieran a algún extraño ritual. Tambíen en su obra "La Chanca" Goytisolo vuelve sobre el tema remarcandose ese atavismo de atarse al luto más riguroso.
Hasta la década de los sesenta la mayoría de mujeres mayores de cincuenta años salían a la calle mayoritariamente vestidas de negro. Las consecuencias de la guerra civil añadidas a la alta mortalidad infantil vistió de luto a una gran cantidad de mujeres.
Como bien señala Eduardo, existía un luto interior vivido en las casas donde el luto familiar exigía el cumplimiento de ciertas normas en cuanto a ruidos, uso de la radio o la obligación de rezos. En ocasiones según el barrio o la familia el luto podía alargarse toda una vida.
Pero existía también un luto exterior de apariencias. En ocasiones las mujeres que podían utilizar la ropa de color en el ámbito privado se cambiaban para ir a la tienda de la esquina o de visita. Los hombres no estaban obligados a llevar luto si bien era normal la ostentación de ciertas señales como corbatas negras o brazaletes negros.
El mundo de los duelos exigía su propio ritual que empezaba con el difunto en su propia casa. En la habitación más amplia se desplegaban las sillas y se desornaban las paredes. Los mas allegados aportaban alimentos para pasar la noche. A la puerta se desplegaba una mesa con el libro de pésames.
Una variante almeriense del luto muy frecuente entre las mujeres era ponerse el hábito de la Virgen del Carmen, de color marrón con cíngulo del mismo color.
Como podemos apreciar también el ritual de vida y muerte asignaba roles específicos a mujeres y hombres.