miércoles, 27 de mayo de 2009

EL SUEÑO AMERICANO DE UNA HISPANA



En las últimas fechas sea quizás una de las mujeres mas conocidas en los medios de comunicación de todo el mundo. SONIA SOTOMAYOR, gracias al nombramiento del presidente Obama como jueza en el Tribunal Supremo. Su designación estará condicionada al visto bueno del Senado.

Sotomayor es desde 1998 juez federal del Tribunal de Apelaciones del Segundo Distrito de EEUU, en Nueva York, y cuenta con una amplia experiencia tanto como juez de sala como en el sector privado.

Su trayectoria vital tiene datos muy interesantes.

Su vida comenzó en el Bronx de Nueva York, donde se crió en una vivienda de protección oficial como hija de inmigrantes puertorriqueños.

Cuando tenía nueve años moría su padre. Su madre, Cecilia, quedó a cargo de la pequeña Sonia, a la que un año antes se le había diagnosticado diabetes, y de su hermano Juan. En la ceremonia, Sotomayor rindió homenaje a su madre, que allí estaba, y aseguró que "sólo soy la mitad de buena que ella".

Gracias a una serie de becas, Sotomayor pudo estudiar Derecho y graduarse "summa cum laude" en la prestigiosa Universidad de Princeton en 1976. A lo largo de su carrera, Sotomayor trabajó como asistente en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, y como abogado en uno de los bufetes privados de la ciudad. En 1992 se convirtió en la jueza más joven y la primera magistrada hispana del estado de Nueva York y cinco años después llegó al Tribunal de Apelaciones del II Distrito Federal.

En su discurso en la Casa Blanca, Sotomayor se mostró de acuerdo con Obama acerca de la importancia de la empatía a la hora de juzgar: "mi objetivo es no olvidar nunca las consecuencias reales de mis decisiones entre los individuos, las empresas y el Gobierno", dijo. De resultar confirmada por el Senado de los EEUU, será la segunda mujer en ese Tribunal, junto a Ruth Baader Ginsburg, y sólo la tercera en la Historia.

Sirva su ejemplo para valorar el esfuerzo, la perseverancia y la inteligencia como medios de alcanzar el éxito incluso para quiénes parten de estratos sociales más desfavorecidos.

Resulta asimismo curiosa la polémica que envuelve a otras dos candidatas a ese puesto como Kathleen Sullivan y Pam Karlan.